domingo 26 de junio de 2011

Stari Orhei

Stari Orhei es un lugar de interés en Moldavia, que por fin tuve la oportunidad de visitar este invierno, ya que en otras ocasiones que había pasado por allí, no me había sido posible.
La verdad es que no escogí la mejor época del año, precisamente... Después de increíbles y laboriosas gestiones para descubrir dónde se compraban los billetes de autobús de Chisinau al lugar en cuestión, me subí a mi marshrutka (que es como una furgoneta con asientos), y el conductor, muy educadamente, me dejó tirado en medio de la nada, en un lugar deshabitado por el ser humano, aunque habitado por un par de perros muy amables y majetes...
Al rato, aparece una señora y me pregunta que si voy a ver Stari Orhei y le digo que sí. La tía me lleva a una casa, me regala un mapa y me explica cómo llegar al lugar en cuestión. Surrealista...
Subir allí arriba no era moco de pavo. La nieve llegaba a cubrir las rodillas y además no había camino ni huellas ni nada y para colmo, la niebla no me permitía ver más allá de mis narices. Tras diversas tribulaciones, llegué a una puerta en mitad de la montaña, donde según me habían indicado, podía entrar a una iglesia subterránea, que de eso es de lo que se trata cuando uno visita este lugar.
Se supone que estos monasterios excavados en la piedra, datan del siglo XV-XVI y son patrimonio de la Unesco, aunque a mí, esa condecoración, ya me escama bastante, pues tan pronto te declaran patrimonio de la Unesco un par de piedras viejas, y sin embargo, la catedral de León, por ejemplo, no es patrimonio de esos, con lo imponente que es... En fin...
Después de abrir la puerta y acostumbrarme a la oscuridad con ayuda de la linterna de mi teléfono móvil (allí no hay electricidad), pude bajar las escaleras (sin morir) y acceder a la iglesia propiamente dicha, aunque este lugar es muy grande y dispone de múltiples habitaciones y recovecos oscuros.
Por cierto, que el susto que se llevó el pope (el sacerdote ortodoxo) cuando me vio por allí, fue brutal. Yo creo que casi le da un infarto al pobre hombre...
Por cierto, para terminar, si a alguien de San Martín de Valdeiglesias dedicado al negocio de las "casas de madera" le han robado la furgoneta, ya sabe dónde puede ir a buscarla...

2 comentarios:

  1. Eres un crack!!
    Buscaré fotos en el earth
    Esta entrada me ha recordado un pasaje del "imperio" de Kapuscinski en una ventisca de noche en Vorkutá.

    Me parto (y como) del primo de San Martín de Valdeiglesias.. :)

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  2. Si buscas fotos en internet, encontraras cosas mejores (hechas en verano, claro...)

    Y el de la furgoneta, cabe la posibilidad de que fuera a Moldavia a algun negocio, pero sinceramente lo dudo...

    Perdon por no poner acentos. Es lo que tengo a mano...

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