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En aquellos años la sequía hizo auténticos estragos en Rusia dejando a la población sin nada que llevarse a la boca. Además, si tenían algo que llevarse a la boca, no era de su propiedad, con lo cual se lo quitaban. En aquel momento existía un "ente" llamado Stalin, débil y aterrorizado ante el miedo de experimentar su propia medicina al ser el jefe del estado y por tanto ser el culpable de la mala administración del mismo y por ende culpable de la mismísima sequía.
No sólo la sequía fue culpable de la penosa situación del país. También tuvo mucha culpa el sistema dictatorial comunista, que es una auténtica gilipollez desposeída de todo sentido común. Un sistema en el que los principales administradores, sin ninguna formación especializada, gobernaban el país por el mero hecho de administrar y controlar dinero y propiedades que no eran suyas con todo el desinterés, falta de responsabilidad y arbitrariedad que ello confiere. En una empresa privada, si malgastas los recursos que te son asignados, se te cae el pelo y además te haces daño a tí mismo, ya que esos recursos son tus medios de trabajo. Entre los funcionarios del estado, sin considerar éticas particulares y personales, los recursos son ajenos, si se malgastan da igual, si se roban también y si te pillan, siempre hay escusas para justificarlo; de eso en España sabemos un rato largo...
Así pues, la culpa de aquella "crisis económica" se decidió que recayese sobre los trabajadores. Quién si no! De esta forma, comenzaron los numerosos procesos sin juez ni tribunal, contra todos aquellos que se consideraban enemigos del pueblo, trotskistas, saboteadores y demás, cuyos cargos consistían en haber robado un trozo de pan para su hijo, no haber entregado toda la producción de sus granjas al estado porque su familia moría de hambre, haber llegado 5 minutos tarde al trabajo y cosas similares. Las penas fueron de muchos tipos, incluyendo invariablemente la tortura y finalmente la agonía hasta la muerte, ya sea directamente o tras el envío a un gulag.
La limpieza entre los trabajadores fue salvaje. Incluso aquellos que no llegaban a las cuotas de producción impuestas por algún analfabeto al cargo de la administración, eran condenados o privados de sus derechos. Por ejemplo, dentro de las fábricas, koljoses y demás inventos de estos tipos comunistas, todo aquel que no lograra la cuota de producción, no recibía apenas comida. Si querías comida, tenías que currar de forma sobrehumana. Qué paradoja! ¿No será al revés? Para currar hace falta estar bien alimentado, ¿no?
No quiero alargarme más sobre este asunto tan extenso y sobre el que ya se ha escrito más que suficiente. La cuestión es que quedó bien claro que allí el estado nunca es responsable de nada. Si algo falla, es culpa de los trabajadores.
Casi un siglo más tarde, en España sufrimos una crisis económica y las recetas del gobierno en funciones, la oposición, los sindicatos y la patronal de empresarios, aunque con sus matices ideológicos, son por amplio consenso: "subir los impuestos" que graban la propiedad privada de las personas y les dan de comer y "llevar a cabo la reforma laboral", que permita mayor -flexibilidad en el mercado de trabajo- eliminando así multitud de derechos adquiridos por los trabajadores frente al estado.
Yo tengo mi propia opinión sobre las subidas de impuestos y la reforma laboral en un país tan particular al respecto como es España, pero lo que no me cabe duda es que la culpa, origen y razón de la crisis la tienen los trabajadores.
Habrá que estar atento por si a algún político se le ocurre redactar una nueva ley llamada "artículo 58".
Siempre me ha hecho ilusión echarle una foto a las estatuas de Lenin cada vez que me encuentro alguna nueva. Es como hacer una colección o algo así. Siempre que llego a algún sitio nuevo, en seguida ubico la típica estatua de Lenin y le calzo un par de fotos. Tengo un "book" brutal...
Así pues, aprovechando la triste existencia de este tenebroso y siniestro blog para ir poniendo algunas fotos.
Como curiosidad, contaré que a Lenin en la antigua URSS le llaman "dedushka", que traducido literalmente viene a ser "el abuelo". A mí eso del "abuelo" me mola más. Quizá de este término se derive la acepción común en castellano de "el padrecito", ya que "dedushka", en ruso, también puede ser un diminutivo cariñoso de "dyadya" (padre).
Bueno, aquí os presento la principal estatua del abuelo en Chernigov, una preciosa ciudad al Norte de Ucrania, cerca de la zona de exclusión de Chernobyl, que está llena de antiguas iglesias preciosas, monasterios e incluso catacumbas, por si alguno se pensaba que únicamente existen las de Kiev. Éstas, aunque menos agobiantes, son un verdadero laberinto y al parecer incluso hay partes aún cerradas al público.
Y por ahora basta ya, que de turismo por Chernigov ya hablaré otro día. La cuestión es este espécimen de abuelo! Ahí está! Con su mirada penetrante y rabiosa, claramente dirigida a algún lugar que incluso él mismo desconoce y por tanto, seguro que al cual dirigió en su momento a la vieja URSS. Lleva gorra de taxista kutre y gabardina tipo "Matrix", hasta el punto de que algún viandante despistado podría confundirle con el agente Schmidt...

He dejado la foto con cierta calidad, para que pueda apreciarse toda su belleza incluyendo las cagadas de las palomas, que son muy aficionadas a posarse sobre el abuelo, según he podido observar en numerosas ocasiones. De ahí supongo que a este le han enroscado esta gorra aparentemente de cuero negro y que recuerda a las escenas de las películas americanas rodadas dentro de garitos de gays tipo "la ostra azul".
Bueno, no me enrollo más. Espero poder seguir mostrándoos mi colección de abuelos. Es realmente impresionante y curiosísima!
Andaba yo con un amigo por Nizhin fotografiando el típico y roñoso tanque T-41 de la gran guerra patria, cuando de repente llega un tío en bici a toda leche y al grito de "italianos! italianos!", casi se mete una leche.
Total que le decimos que no somos italianos, que somos españoles (no sé cuántas veces en mi vida habré dicho esto, excepto cuando hago algo que está mal, que entonces digo que soy italiano...)
El hombre este de semblante sereno y aspecto noble, como se aprecia en la foto, después de soltarnos 4 chorradas, pienso que con el objetivo de demostrarnos todo su mal aliento y la gran capacidad de ingesta de vodka asociada, se presenta y nos da su nombre: "Inspector Petrenko". Por si teníamos alguna duda, nos enseña una especie de DNI extraño que lo demuestra y que además pone que es de Moldavia.
En ese momento, yo hago como que no hablo ruso, no sea que el tío me dé la chapa, me intente convencer de ir a beber vodka a algún sitio, me pida dinero para cerveza o asuntos peores, u otras cosas tradicionales de la antigua URSS que por lo visto están muy arraigadas...
El Inspector Petrenko, habiendo notado nuestro interés por los temas militares, se dispone a contarnos toda su vida, que básicamente resumo cómo sigue:
1.- El Inspector Petrenko lucha en el Volga contra los alemanes, matando a un montón de ellos. Por el aspecto de la foto, nadie diría que tiene más de 70 años, pero ya se sabe estos veteranos de guerra...
2.- Posteriormente es destinado a otro lugar de la URSS que no recuerdo, para pilotar aviones Sukhoi-27, ni más ni menos. Como era un piloto muy avezado, llega incluso a hundir varios submarinos alemanes. Nos explicó con todo detalle el procedimiento para hundirlos, lo cual provocó en nosotros una gran seriedad y respeto admirables...
3.- Acabada la guerra, le mandan a la guerra de Afghanistán a luchar. Este debió ser un episodio muy trágico y oscuro de su vida, ya que no nos contó gran cosa de interés...
4.- Acabada la guerra de Afghanistán, le envían a Ho-Chi-Minh a la guerra de Vietnam. Allí vuelve de nuevo a pilotar un SU-27, a parte de matar a tiros a cantidad de soldados enemigos.
5.- Por alguna razón, acaba en Saigón, donde casi pierde una pierna en el río Mekong, debido a que un cocodrilo le mordió y por suerte lo mató de un disparo de su propia pistola. Incluso nos enseñó la cicatriz que le dejó el cocodrilo, que era bastante gorda y por lo que pude ver aún sangraba. Seguramente se metió una leche con la bici hacía pocos minutos.
Lo prometido es deuda. Dije que pondría en mi blog una entrada dedicada al temido pero amado por todos, Inspector Petrenko, y aquí está.
Mis saludos, camarada Petrenko!
El comunismo, ese gran desconocido...
En el seminario dedicado a los crímenes del comunismo que tuvo lugar en 1999 a cargo de la fundación Jarl Hjarlmarson en Estocolmo se trataron numerosos asuntos de interés sobre estos regímenes políticos, como digo, tan desconocidos, pero que engatusaban y engatusan incluso hoy en día al personal con bellos ideales, promesas, intenciones que luego nunca se cumplen y demás.
Mucho se habló en ese congreso sobre los crímenes atroces que se cometieron en los estados del Báltico, especialmente los relacionados con Estonia, que vio cómo se exterminaba la cuarta parte de su población, pero sobre eso hablaré otro día si me siento con ganas. En concreto, resulta muy interesante una consecuencia clara, empírica, real, social y difícil de medir, pero que en mi opinión está de gran actualidad: Los regímenes totalitarios son increíblemente eficientes a corto plazo, pero siempre hipotecando el futuro del país. Para la construcción de obras faraónicas y proyectos de dudosa utilidad como por ejemplo el canal del Mar Blanco o el Dneprogess, no se necesitaba creatividad, sino obediencia. La creatividad significa independencia de pensamiento, abolición del miedo, responsabilidad, etc. Ningún régimen totalitario ha sido capaz de permitir eso.
Así, como resultado de los largos regímenes comunistas, muchos países han perdido no sólo millones de vidas en campos de concentración, gulags, purgas, hambrunas y demás, sino que han perdido todo el tejido social que soportaba a una nación o la hacía funcionar. Han perdido todas las virtudes y cualidades positivas de las personas, en pro de legislaciones que regulan y establecen hasta la forma de mear y sobre todo los correspondientes castigos en caso de mear de forma "no autorizada". A pesar de que la URSS cayó hace ya muchos años, las consecuencias siguen siendo desastrosas.

Esta exaltación de la obediencia ciega por encima de la creatividad, en mi opinión no es algo trivial, sino que es una estrategia perfectamente pensada. De ahí que estos tipejos, cuando llegan al poder, lo primero y más importante que hacen entre otras cosas es:
* Eliminar la religión: al fin y al cabo, la religión te permite juzgar desde un punto de vista externo y coherente cualquier situación, suceso, modo de actuar, etc... Eso en mi pueblo lo llaman "libertad". Aquellos que no tienen a qué atenerse y no practican ninguna religión, no les queda más remedio, guste o no guste que politizarse y creer que los políticos lo arreglarán todo. Toda una victoria para los dictadores (políticos).
* Controlar al milímetro la educación: la educación, en primer lugar sirve para que a uno no le engañen. Si uno sabe leer y sumar, las probabilidades de que le engañen son ya muy bajas y además, las probabilidades de ganarse una vida digna son bastante altas. Por otro lado, la educación puede llevar a las personas a alimentar su propio interés por las cosas de este mundo y adquirir así un juicio propio, cosa que en mi pueblo también llaman "libertad", y eso, los dictadores no lo quieren.
* Por último, aunque sin ánimo de cerrar la lista, inventarse fricciones, debates y asuntos chorra para desviar la atención de la gente, politizar aún más las cosas y ahondar en los dos puntos anteriores. Ejemplos bien claros de estos asuntos chorras que son 100% recurrentes en la historia de las dictaduras son los nacionalismos (de algunas regiones, de otras no interesa que se conozcan), los derechos de las minorías (de algunas, de otras no interesa que adquieran derechos), la exaltación de valores de dudosa reputación (mediocridad, ridiculización de las personas que destacan en cualquier campo, conductas sexuales, corrupción bajo ciertas condiciones, violencia dirigida y justificada contra ciertos sectores de la población, generalización y justificación del insulto y las malas formas en determinados casos, etc.)
Esto que cuento aquí brevemente, a alguien le suena de algo? Pues si le suena, sin duda sabrá que es más viejo que el mear!
En 1873, Dostoievsky aseguraba en su obra "un diario de invierno", que cualquier ruso podía expresar cualquiera de sus emociones a la perfección, utilizando tan sólo una palabra. Esta palabra era obviamente un taco (khuy).
La verdad es que el uso de palabras malsonantes en el idioma ruso, da para una carrera entera de filología. En una ocasión, me contaba un ruso que cualquier palabra o frase, se podía expresar en ruso de 2 formas: de manera normal y de manera malsonante. No sé si estaba de cachondeo, pero me lo dijo con tal convicción que me lo creí.
En otra ocasión, una rusa que ya llevaba varios años viviendo en España, me dijo que en una ocasión volvió a Moscú y se sorprendió, porque no entendía ni una palabra del idioma que utilizaba la gente joven (!).
Durante prácticamente toda la historia de Rusia, desde las altas instancias se ha censurado el uso de este vocabulario. Así, existe un chiste de tiempos de la URSS que reza así:
Llega la comisión de inspección del Partido Comunista a una fábrica, y tras sus análisis queda muy complacida de lo bien que funciona la fábrica, su eficiencia, su producción, etc. Tan sólo hay una pega y es que se usa demasiado "mat'" (vocabulario o jerga malsonante de los rusos), Así pues, se proponen erradicarlo y los administradores de la fábrica deciden prohibir su uso.
Durante la siguiente inspección, la comisión del Partido queda estupefacta al comprobar que en la fábrica todo es un desastre y no funciona absolutamente nada. Porqué? muy sencillo: los obreros designaban todos los objetos y órdenes de trabajo con insultos, tacos y palabras malsonantes y ahora ya no podían comunicarse entre ellos.
Curioso... Lo cierto es que el mat' forma parte importante del sentir ruso y sin duda alguna es una de las grandes fuerzas y desahogos que ha acompañado a sus gentes durante la triste historia de este país, especialmente la más reciente. Así lo expresa de forma genial Viktor Yerofeev en su artículo del 15-Sep-2003 en el diario New Yorker, de donde he sacado las ideas para esta entrada.
Por cierto, en este mismo artículo, cuenta Yerofeev como ejemplo, que en una ocasión se escuchó a Putin decir "No necesitamos una puta base militar en Cuba!", ante la insistencia de Zyuganov, el líder del partido comunista...
Espero os haya resultado interesante!
La verdad es que tengo el blog un poco abandonado, debido a mi intensa dedicación a otras actividades no menos sórdidas, así que aprovecharé para comentar algo que leí hace poco y que encaja por aquí.
Chukotka es una región rusa enorme, que supongo que a muy pocos les sonará. Está situada en lo que los rusos llaman el "dalnij vostok", o sea, el "lejano Este"; exactamente en la esquina de Rusia encima de Kamchatka y al lado de Alaska.
Tiene unos 55.000 habitantes, a pesar de que su extensión es como vez y media España, y es conocida porque allí gobernó Roman Abramovich durante mucho tiempo y al parecer con gran éxito e ingenio, al igual que hizo Yeltsin en Yekaterimburg antes de volcar todas sus energías en el vodka.
Sus habitantes son sobre todo chukchis, eskimos y razas de estas similares. Se dedican a cazar los bichos que pululan por allí (morsas, ballenas, etc) y a parte de eso, hay alguna prospección minera así como zona de pruebas de armamento bestial, aunque eso no lo diga mucha gente.
Hace poco leía unos relatos de un tipo que pasó por allí y me enteré de algunas curiosidades:
(1) Resulta que para entrar hace falta un propusk! Me cagüen...!!! Además de el visado que todo español debe llevar a Rusia, con todo lo que ello supone (sobornos, estafas, OVIR, seguro obligatorio falso, etc), si vas a Chukotka, necesitas otro visado especial que sólo te conseguirá una agencia de viajes. Esta agencia de viajes será presumiblemente Intourist, la cual te meterá una clavada que te acordarás toda tu vida. Por supuesto, el alojamiento debe ser en un hotel oficial, los cuales cuestan entre 100 y 400 dólares...
(2) Los precios de los productos en Chukotka son el doble o triple de caros que en Moscú!!! Te cagas!!! Y es que al parecer, ese territorio es tan inhóspito, que no crece ni una patata y tienen que traerlo todo de lugares remotos, lo cual encarece cualquier cosa un montón.
(3) Es curioso, pero en esa región, viven bastantes personas de Europa del Este (Polonia, Hungría, Eslovaquia, etc). No! No son antiguos presidiarios del gulag ni deportados por Stalin, que es lo normal en esas regiones. Este caso es especialmente llamativo: son trabajadores de la construcción! Obreretes! Y eso??? Pues bien, al parecer no quieren contratar mano de obra local, porque le empiezan a zurrar al vodka y al final los edificios se caen y se esparraman por el suelo, o simplemente nunca llegan a terminarse.
(4) Otra cosa que me pareció bastante curiosa es que las razas chukchis autóctonas tienen vía libre para viajar entre Rusia y Estados Unidos, sin necesidad de visado. Digamos que es un privilegio especial que poseen, ya que ellos siempre han sido los pobladores originales del estrecho de Bering. Básicamente tienen doble nacionalidad rusa y americana, por el hecho de ser de esa etnia o raza.
Ahí queda eso. Espero sea de interés. Yo vuelvo a mis tenebrosos asuntos...
Una vez rodeado Sarajevo, el general Radko Mladik, quien antes de militar fue un prestigioso psicólogo, ordenó bombardear la ciudad día y noche hasta que la población enloqueciera y así se mataran entre ellos de una forma horrible. De esta forma, sin ningún objetivo concreto, cada media hora caía una bomba en algún punto de la ciudad. Día y noche; semana tras semana; mes tras mes...
La reacción natural de la gente fue acostumbrarse a ello, es decir, justo lo contrario que había planeado el psicólogo asesino este. Así, la vida volvió a normalizarse completamente dentro de la ciudad. Los niños iban al colegio, la gente iba a trabajar en alguna cosa, había exposiciones de arte, conciertos, se preparaban fiestas, se invitaba gente a comer a casa, etc...
Efectívamente! Se corrían grandes juergas! Cómo? Pues ahí van algunas recetas de aquella época. Tomemos todos nota por si algún día gana las elecciones Carod Rovira y se produce el cerco de Madrid, esa provincia opresora...
(1) Cognac de Sarajevo. Ingredientes: 3 ó 4 cucharadas de azúcar, agua y alcohol del de curar heridas.
La calidad del cognac depende de la marca de alcohol utilizada (las hay excelentes...) y de la calidad del agua. Se fríe el azúcar, se añade un poquito de agua para mezclarla y se pone a hervir. Luego se mezcla alcohol con agua en una relación de 1 a 2,5 y se añade el azúcar frito. Listo para la cata...
(2) Vino. Ingredientes: medio kilo de azúcar, 5L de agua hervida, medio kilo de arroz, 1 paquete de levadura, 10cl de alcohol para heridas.
Se mezclan todos los ingredientes y se introducen en un recipiente hermético. Esperar 10 días, abrir el recipiente y pasar el líquido por un filtro de café. A disfrutarlo!
(3) Sake. Ingredientes: 5L de agua, medio kilo de arroz, medio kilo de levadura de azúcar.
Se mezcla todo y se deja fermentar durante 7 días. Al cabo de ese tiempo, se filtra el mejunje y ya está listo para provocar la gran borrachera. Además, el arroz sobrante se puede reutilizar para hacer algún pastelillo o similar.